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Por Jorge Zuluaga

El exjugador de Envigado, Pereira, Deportivo Independiente Medellín, entre otros, estaba disfónico. Acababa de dirigir a su equipo, el Capos Chiquis en la categoría sub 12, que se clasificó a la final del torneo en un partido muy complicado. La euforia se le notaba en cada gesto.

A pesar de su dificultad para hablar, accedió amablemente a esta entrevista. Nos habló de su carrera, sus proyectos con el equipo y sobre su nueva profesión como formador de jóvenes y niños futbolistas.

Usted tiene mucho recorrido en el mundo del fútbol, ¿utiliza esta experiencia para aportarle a los niños?

Yo soy muy apasionado por esto y lo disfruto. Cuando me retiré en 2010 quería saber en qué continuaría y me di cuenta que el feeling entre los niños y yo era muy bueno, entonces elegí este proceso. Soy una persona que me gusta entregarme, soy exigente, soy apasionado, soy intenso y le transmito eso a los niños con respeto.

Algunos futbolistas cuando se retiran eligen otros caminos como la gerencia deportiva, la televisión o el emprendimiento, ¿qué lo llevó a elegir el camino de trabajar con niños, que sabemos que no es nada fácil?

Jugué 20 años de fútbol y desafortunadamente en nuestro proceso nosotros nos preparamos después de, no antes de. Terminamos nuestra carrera sin saber qué hacer y con poco dinero. Víctor Artistizabal me invitó a arrancar esta carrera con Aristigol y he venido preparándome durante estos 11 años. Envigado me invitó a hacer el proceso con la categoría sub 20 cuando recién me retiré y me parecía que no era justo, no era lo mejor y no era lo más sano para mí, por eso decidí empezar mi carrera desde las bases.

¿Cómo fue ese proceso?

Empecé dirigiendo niños de seis años hasta llegar a las categorías sub 20, primera A y Primera C profesional.. A pesar de ser futbolista toda la vida, dirigir necesita un talento especial y no todo el mundo lo tiene. Por acá todos creen que porque saben jugar fútbol pueden dirigir y entrenar, pero no es así. Que porque tienen un cartón pueden hacer lo que quieran y eso es mentiras. Yo estoy en el proceso y afortunadamente las cosas han salido bien.

¿Qué le quiere dejar a sus jugadores para el futuro?

Nosotros el deporte lo fomentamos en la parte recreativa, algo que el niño futbolista no debe separar de su vida diaria. Si separamos el deporte de su vida diaria lo que va a pasar es que se van a quedar al margen de todo, por eso queremos hacer esa labor social. Hay pelaos con muchos problemas, de los cuales a muchos han matado o se han perdido. Desde el equipo podemos usar una herramienta como el fútbol para que se preparen, jueguen, estudien y que el deporte les sirva.  No queremos que niños crezcan con esa visión de que si no son futbolistas entonces no pueden hacer nada más. El próximo año queremos tener sub 10, sub 13, sub 15 y sub 17 y tener equipos grandes y estamos trabajando para eso

¿Qué le ha dejado esta Medellín Soccer Cup?

Este torneo ha sido un bálsamo para mí. Para trabajar con niños pequeños debo tener más paciencia, tengo que desaprender para volver a encarrilarme en lo que me gusta y el MSC ha sido una escuela para eso. Ahora que estoy en la parte logística y como entrenador digo que esto es una bendición, una semana de fútbol intenso, de muchas categorías, de un gran aprendizaje. Estoy feliz y creo que este torneo debería hacerse mínimo dos veces al año.