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Por Roosevelt Castro B.

En los circuitos académicos, la máxima calificación es un 5. En José “El Ringo” Amaya Pardo no solo ha tenido ese numero en el dorsal de su camiseta o en la posición dentro de la cancha, sino también en su proyecto deportivo.

José Antonio Amaya Pardo, más conocido como “El Ringo”, nació en Barranquilla, Atlántico, Colombia, el 16 de julio de 1980.

El fútbol viene de herencia paterna. Su padre Armando jugó con el Atlético Junior en la década de los 80’s. Igualmente heredó de su progenitor el remoquete. “Cuando estaba muy pequeño, e iba a los entrenamientos de mi papá en Junior, muchos me decían ahí llegó El Ringuito y me dejaron así”. Pero hay no termina la historia. “A mi papá lo empezaron a llamar Ringo por el cantante de Los Beatles Rigo Star, ya que él tenía su pelo muy similar a él”, comenta entre risas el esposo amoroso de Liliana Cáceres.  

Nace el multicampeón

Luego de su retiro, Armando y su familia se trasladan para Valledupar. Allí nace la vena futbolística de José. El Atlético César, orientado por su padre, tiene en sus filas al imberbe volante central, que entrega su talento en las canchas valdupenses y colombianas.

A sus 17 años, vuelve a Barranquilla, para integrar la 1° C del cuadro de los amores familiares: el Junior.

“En el segundo semestre de 1997 debuto como profesional, en un partido entre Once Caldas 1 vs Atlético Junior 3. El profesor Javier Castell y Luis Grau me dan la oportunidad de jugar es partido”, recuerda emocionado el papá de Sebastián, José David y Matías.

Después de 7 temporadas, y para el 2004 año en el que se corona campeón con Atlético Junior, es tentado por el Club Atlético Nacional. “Juan José Peláez intercede para que llegue a Nacional. Allí vine para el 2005, quedando campeón con ellos en las temporadas 2005-I, 2007-I y 2007-II”, comenta orgulloso el dirigente costeño que, por primera vez, viene al Festival más grande del fútbol base en Latinoamérica, con un récord de 14 equipos.

Cinco años después, recala en el Club Deportivo Los Millonarios. El frío bogotano lo tiene para la temporada 2010. Allí juega 22 partidos y convierte 2 de los 15 goles que hizo en su vida como profesional de la pelota. “No pudimos hacer una buena campaña. Pese a que no clasificamos a los cuadrangulares finales en el Torneo Apertura y Finalización, logramos salvar la categoría”, aclara el volante central y quien defendiera los colores patrios en las Eliminatorias hacia el Mundial de Sudáfrica, por esa época. 

Para la temporada 2011 es repatriado por el Júnior.  Él se une al onceno de su ciudad natal y obtiene otra estrella más en su palmarés deportivo: la séptima para su equipo y la quinta en su firmamento personal. Junto a Sebastián Viera (procedente del fútbol griego), John Viáfara, José Amaya, Sherman Cárdenas, Sergio Otálvaro y Juan David Valencia, además del reciente goleador de la Primera B, Luis Páez, logran el título del Finalización, de la mano de José “El Cheché” Hernández, quien había reemplazado a Jorge Luis Pinto, quien se iría dirigir la selección de Costa Rica.

El Barcelona de Ecuador lo ve llegar a sus filas. “Acá llega el multicampeón”, gritó un periodista deportivo al arribo del volante central al club con sede en la ciudad de Guayaquil y con más de nueve décadas de vida institucional.

Los seguidores del equipo portuario, también llamado como “La pava del Ecuador” ó “Equipo salado” e igualmente “Los chillones del Ecuador”, o “El Ídolo del Astillero”, entre otros apelativos, ven cómo la sentencia del comunicador deportivo se hacía realidad al observar cómo su equipo se coronaba campeón en el 2012.

Las graderías del Estadio Monumental Isidro Romero Carbo de Barcelona se vieron abarrotadas por el gran equipo ecuatoriano, con un colombiano en sus filas y en 32 partidos como titular.

Patriotas de Tunja, Boyacá, en el 2013 y Uniatónoma, de Barranquilla, para las temporadas 2014-2015 ven terminar su ciclo como deportista élite en el fútbol rentado, jugando 594 partidos y convirtiendo 15 goles en las vallas contrarias.

De esta manera, este volante termina su carrera deportiva con una calificación excelente de 5, así como la que ha obtenido en las diez versiones del Festival Medellín Soccer Cup.