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Por Jorge Andrés Zuluaga

Desde la cancha número tres de la Unidad Deportiva de Belén se escuchan arengas con acento venezolano, son las voces de los padres de los jugadores de Real Venezuela, un equipo que vino desde San Cristóbal para llevarse el título en la categoría sub 12 de la Medellín Soccer Cup.

“Para nadie es un secreto la situación que está viviendo nuestro país, pero aplaudo el esfuerzo y el sacrificio que hicimos. Tuvimos que pedir apoyo de muchas empresas para poder traer a los jugadores aquí”, así lo expresa Yasnelly Ortega, una de las madres de los jugadores.

Este grupo de padres y madres, conformado por ocho personas, quiere mostrarle a Medellín lo que para ellos es la hinchada más alegre del fútbol venezolano: la del Deportivo Táchira. Al compás de sus aplausos gritan canciones de barras populares y le dan un ambiente festivo al principal centro deportivo de la Comuna 16.

Aunque no pueden estar con sus hijos en el hotel donde se concentran, ellos tratan de transmitirles toda su buena energía desde las gradas para que fluyan las gambetas, los goles y el buen fútbol. Una vez terminados los partidos es su oportunidad para ir a abrazarlos y tener contacto con ellos.

Real Venezuela es un club en el que convergen talentos de equipos como el Deportivo Táchira, San Cristobal FC, Cafetaleros y Pregoneros. Para ellos venir acá es un roce muy importante para medir fuerzas con equipos que los pueden hacer mucho más competitivos. En la cancha muestran categoría y superioridad ante sus rivales.

Los jugadores lo hacen bien en el campo y su fiel hinchada, detrás de la maya, no desentona. Su alegría es contagiosa, por eso muchos niños y espectadores sonríen mientras ellos lo dejan todo, no por ganar, sino por ver a sus hijos divertirse.