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Por Jorge Andrés Zuluaga

El carrusel Aurinegro dio la vuelta luego de ganarle a Capos Chiquis FC por 3-0 en la final de la categoría sub 12 de la Medellín Soccer Cup.  Luego de caer en semifinales tres veces seguidas en otros torneos, esta vez la cuarta fue la vencida.

Los venezolanos no la tuvieron nada fácil. En la fase de grupos empataron sus dos primeros partidos a un gol, en el tercer partido tenían que ganarle al City Pro y lo hicieron con un 5-0 categórico. En cuartos se enfrentaron a Quilla FC y lo vencieron desde los doce pasos luego de empatar a tres goles en el tiempo reglamentario. En semifinal le ganaron 6-2 a Rosarito de México y en la final le vencieron al equipo local del campeonato.

“Había una responsabilidad muy grande por ser el Deportivo Táchira, el mejor equipo de Venezuela, y teníamos que llegar a ser campeones acá”, cuenta Carlos Ramírez, director técnico del equipo. Fue un grupo muy unido que contó con el apoyo de muchos de los familiares de los niños que los hicieron sentir como si fueran locales.

El número nueve del equipo, Luis Bonilla, fue el goleador con siete celebraciones. Su porte y su manera de moverse en el área lo hacen un jugador difícil de contrarrestar para los defensores rivales. Gracias a sus goles y al trabajo en equipo el Deportivo Táchira llegó a lo más alto del torneo.

Este año no se disputó ningún torneo en Venezuela y por eso trabajaron desde principio de año con miras en la Medellín Soccer Cup. El trabajo arduo se vio reflejado en la final donde los del vecino país demostraron superioridad. “Les dedico este triunfo a mi esposa y a mi hija que las dejé en Venezuela, las extraño muchísimo”, dice con lágrimas en sus ojos el DT tachirense.